Un techo de San Antonio trabaja más que la mayorÃa. Le toca el sol de cien grados, el granizo de primavera y, de vez en cuando, una helada que levanta los metales. Cuando inspecciono una casa, subo al techado a ver cómo ha aguantado todo eso, con ojo de constructor. Esta nota le explica qué reviso en las tejas, en los metales y en el ático, y cómo distinguir el desgaste normal del problema que cuesta dinero de verdad.
El desgaste primero se nota en las tejas
Las tejas son la primera defensa del techo, y en San Antonio envejecen rápido. Busco tejas dobladas o agrietadas, piezas que faltan o que se levantaron, y zonas peladas donde ya no queda el granito que recubre la teja. Ese granito es lo que protege el asfalto del sol, asà que cuando lo ve caer a puñados dentro de las canaletas, es porque las tejas ya se están quedando sin vida. Un techo de asfalto bien puesto dura aquà unos 15 a 20 años, y cuando se acerca a esa edad usted merece una respuesta honesta sobre lo que le queda, no una sorpresa dos semanas después.
Los metales: por donde se cuelan las goteras
Casi ninguna gotera nace en el centro de las tejas. Nace en los metales, las tiras delgadas que envuelven chimeneas, ductos de ventilación, tragaluces y las uniones del techado. Con los años, el sol y la helada van aflojando ese metal, la masilla se seca y se agriega, y el agua termina entrando. En la inspección me detengo en estas uniones, porque es ahà donde un techo se rinde primero. Esto es lo que busco:
- Metales oxidados, levantados o faltantes en chimeneas, ductos y tragaluces
- Botas de hule de los ductos de ventilación agrietadas o caÃdas de su tubo
- Masilla seca o abierta donde el metal topa con el ladrillo o el revestimiento
- Valles del techado estrujados o parchados, que mandan el agua hacia el lado equivocado
El ático no sabe mentir
Por fuera, un techo puede verse muy sano. Por dentro, el ático es el que dice la verdad. Reviso debajo de la cubierta de madera buscando manchas y huellas de agua, compruebo si se alcanza a ver la luz del dÃa entre las tablas y verifico si el aire circula o si el espacio se está cocinando con el calor. También reviso el aislamiento del piso del ático, porque un techo verdaderamente entero depende tanto de las tejas de arriba como de la barrera de abajo. En San Antonio esa diferencia se siente cada dÃa en el aire acondicionado y cada mes en la factura de la luz.
El granizo y la lectura honesta
El granizo es parte de la primavera en San Antonio, y después de una tormenta fuerte no es raro que los vendedores de techados toquen a la puerta ofreciendo un techo nuevo. No toda piedra de granizo daña un techo, y no todo techo que aguanta la tormenta necesita reemplazarse. Una inspección le deja la base: si el sistema está sano, cuánta vida le queda y si lo que le cuentan en la puerta coincide con lo que el inspector ve arriba. Cuando pasa la siguiente tormenta, esa base vale oro.
Cinco costumbres que le dan vida al techo
- Mantenga las canaletas limpias: el agua estancada contra la orilla del techo termina en humedad en la madera
- Pode las ramas que tocan el techado, para que no lo raspen con el viento ni tapen los valles con hojas
- Deje libres las rejillas del ático y revise el aislamiento: un ático que respira se nota cada verano en el recibo de la luz
- Después de una tormenta fuerte, camine alrededor de la casa: los granitos que saltaron y las tejas que se movieron son la primera señal
- Sepa los años que tiene el techo y qué reparaciones le han hecho, y guarde los papeles
En resumen
El techo es la pieza más grande y más cara de toda la parte de afuera de la casa, asà que la respuesta honesta al respecto vale la pena antes de comprometerse. Una buena inspección le dice si el techo tiene buenos años por delante o si ya se está yendo. Si está dentro del perÃodo de opción tratando de entender un techo, este es el momento de reservar su inspección y de que el inspector le cuente lo que el sol, el granizo y los años le han hecho al techo de la casa que quiere.
Christian Schmeis
Inspector Profesional de Bienes Raíces Certificado y dueño de Rodeo Home Inspections LLC. Dos décadas en la construcción y ahora inspeccionando las casas de San Antonio a tiempo completo.